Esta es una propuesta editorial de La Cocina Dulce para quienes buscan un postre de cuchara sencillo. El color procede de la infusión de frutos rojos; el jengibre y la cúrcuma aportan matices de sabor. Ajusta el dulzor a tu gusto y utiliza gelatina neutra según las indicaciones de su envase.
La receta
La clave está en disolver la gelatina en una infusión caliente sin llevarla a ebullición después de incorporarla. Después, el reposo en frío termina de fijar la textura.
Ingredientes
Para 4 vasitos · 15 min de preparación + 4 h de nevera
- 500 ml de agua
- 2 cucharadas de té de frutos rojos (o 2 bolsitas)
- 6 hojas de gelatina neutra (unos 10 g)
- 40 g de azúcar
- 3 láminas finas de jengibre fresco
- 1 pizca muy pequeña de cúrcuma
Preparar la infusión
Lleva el agua a ebullición, apaga el fuego y añade el té de frutos rojos y el jengibre. Deja infusionar de 8 a 10 minutos y cuela. Incorpora el azúcar y la pizca de cúrcuma, y remueve hasta disolver.
Hidratar y disolver la gelatina
Hidrata las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos. Escúrrelas y disuélvelas en la infusión aún caliente, sin que llegue a hervir, removiendo hasta que no quede rastro.
Enfriar y reposar
Reparte en vasitos o moldes. Deja templar media hora fuera y lleva a la nevera un mínimo de 4 horas, mejor de un día para otro. Desmolda en frío.
Sirve la gelatina fría en vasitos o moldes. Puedes acompañarla con fruta, nata o capas de otros sabores, según la ocasión.
Truco de cocina
💡 Truco de cocina: prepárala la víspera. Una noche entera de nevera asienta la textura y el color queda aún más uniforme al desmoldar.
Esta receta editorial no sustituye las indicaciones de seguridad y preparación de los productos que utilices.